El libro de la vida

En su primera visita a la Argentina, Gloria Gervitz disertó sobre "Migraciones", el monumental poema que concentra toda su obra.

10-05-2019

La 11ª edición de la Serie de Lecturas Frost, organizada por la Maestría en Escritura Creativa de la UNTREF, contó con la participación de la poeta mexicana Gloria Gervitz que habló de su singular apuesta: escribir un único poema que va mutando y creciendo con el correr del tiempo. “Hace ya 50 años que empecé a escribirlo, y nunca pensé que podía convertirse en un proyecto de vida”, dijo la escritora sobre Migraciones, el libro que concentra todo su esfuerzo literario y que hasta el momento ha sido traducido a 18 idiomas y cuenta con más de 10 ediciones.

En la Sede Rectorado Centro, y frente a estudiantes de la maestría y público general, Gervitz explicó que Migraciones originalmente consistió en siete volúmenes. “Me tomó tiempo darme cuenta de que la voz que llevaba el poema era la misma que se bifurcaba, que migraba”, contó, y haciendo alusión al título señaló que remite a “las migraciones hacia afuera y hacia adentro”. Sobre los distintos viajes y la organicidad de su poema, la poeta remarcó que atravesó varias etapas en su vida y que “lo único que las une es que la protagonista he sido yo”. Sin embargo, cada edición de Migraciones se va reescribiendo y va sufriendo alteraciones.  

“De repente supe que los subtítulos tenían que salir, que el poema era uno solo y tenía que dejarlo correr, quitar los diques”, expresó. Además, comentó que quiso sacar las mayúsculas, según ella “una de las tantas formas del miedo”, y que los signos de interrogación se mantuvieron porque “tanto el poema como yo estamos llenos de preguntas sin respuesta”. Acerca de la presencia  de los espacios en blanco, argumentó que “las palabras están sustentadas en el silencio, arrancadas a él”.

El libro, nutrido de experiencias personales y fuertemente anclado en las tradiciones de las primeras escrituras hebreas, está poblado de varias lenguas. En él, el español convive con frases en inglés, griego, idish y persa, y como explicó la autora, se publicaron así porque al ser traducidas perdían mucho de su potencia expresiva. “Cuando una escribe, no es para nadie en especial”, reflexionó la poeta y aseguró que ese ejercicio es para “tender un puente de una misma a una misma”.  

Gervitz apuntó que “estamos influenciados por muchas cosas que no sabemos” y mencionó el bolero como una de sus grandes fuentes de inspiración. Otro de los aspectos que apareció en su charla fue el peso de lo femenino en su obra. “El libro es también un homenaje a mi abuela, a esas mujeres que no tenían voz, que hicieron un trabajo silencioso y tan importante”, rememoró. La artista leyó algunos fragmentos de su libro, entre los que sobresalió uno que resume su afán: “el tiempo se diluye en muchos tiempos, mi vida está hecha de muchas vidas”, recitó.  

Escuchá el podcast de la charla: 

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