La UNTREF realizó para ONU Mujeres el primer estudio nacional sobre violencia de género en la política

Entre sus principales resultados, el estudio del CINEA advierte sobre la alta prevalencia de situaciones de violencia, sus consecuencias en la vida de las legisladoras y el bajo nivel de denuncias formales.

11-09-2026

Ocho de cada diez legisladoras en la Argentina atravesaron al menos una situación de violencia durante el ejercicio de su mandato actual. El dato surge de un estudio realizado por el Centro de Investigaciones en Estadística Aplicada (CINEA) de la UNTREF para ONU Mujeres, con alcance nacional y basado en una muestra probabilística de representantes electas.

Obstáculos a la participación política de las mujeres. Estudio de prevalencia de violencia contra las mujeres en política en Argentina constituye la primera investigación de carácter probabilístico y alcance nacional sobre esta problemática. Su realización estuvo a cargo del CINEA UNTREF, bajo la dirección de Leonor Pérez Bruno, y contó con la supervisión técnica de ONU Mujeres.

“Para el CINEA significó fortalecer la experiencia que venimos acumulando en la producción de información sobre violencia contra las mujeres y, al mismo tiempo, asumir un desafío nuevo, tanto desde el punto de vista conceptual como metodológico, porque en este caso el foco estuvo puesto específicamente en la violencia que atraviesan las mujeres en el ejercicio de la actividad política”, explicó Pérez Bruno.

La investigación relevó las experiencias de 521 representantes electas (481 concejalas de municipios de más de 10.000 habitantes y 40 diputadas y senadoras nacionales) durante 2025. A través de un diseño muestral estratificado, sus respuestas representan un universo de 2.139 legisladoras de todo el país.

Una problemática extendida

Los resultados muestran que el 83% de las encuestadas atravesó al menos una situación de violencia durante su mandato en curso. “Es una proporción muy elevada y muestra que no estamos frente a situaciones excepcionales o aisladas”, señaló la directora del CINEA.

La violencia psicológica aparece como la manifestación predominante, con prácticas que incluyen la deslegitimación por razones de género, la obstrucción de la labor legislativa, el hostigamiento y las amenazas. A su vez, el ámbito digital registra la mayor prevalencia, con un 68,4%.

Pérez Bruno destacó un aspecto que permite dimensionar aún más el fenómeno: el estudio alcanza a quienes lograron acceder a un cargo y permanecer dentro del sistema político, pero no puede medir plenamente qué sucede con aquellas que abandonaron la actividad, interrumpieron sus carreras o desistieron de competir por nuevos cargos. “La violencia contra las mujeres en política no solo tiene efectos sobre quienes están actualmente ocupando bancas. También puede funcionar como un mecanismo de expulsión, desgaste o desaliento, generando una suerte de selección previa que deja a algunas mujeres en el camino”, sostuvo.

Una amplia brecha entre la violencia y la denuncia

Otro de los resultados destacados es la diferencia entre la cantidad de legisladoras que atravesaron estas situaciones y aquellas que recurrieron a mecanismos institucionales: solo el 10,1% presentó una denuncia formal.

Entre los factores que ayudan a explicar esta brecha aparecen la naturalización de determinadas prácticas dentro de la actividad política, las dificultades para identificar algunos episodios como situaciones de violencia, el desconocimiento o ausencia de mecanismos institucionales adecuados y el temor a las consecuencias que puede generar una denuncia.

“Algunas conductas han sido históricamente consideradas como parte de ‘las reglas de la política’ y eso puede contribuir a su normalización. Por eso es tan importante contar con evidencia: permite identificar prácticas que muchas veces permanecen invisibilizadas o que son consideradas inevitables”, explicó Pérez Bruno.

Las consecuencias alcanzan a prácticamente todas las afectadas: el 95,5 % manifestó algún impacto en su vida, especialmente sobre su bienestar emocional, su salud física y sus vínculos dentro de los espacios políticos.

Información para impulsar políticas

A partir de los resultados, la investigación plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, protección y sanción, establecer procedimientos de denuncia claros, mejorar las respuestas frente a la violencia digital y profundizar las acciones de capacitación y sensibilización en partidos políticos e instituciones legislativas.

“El primer aporte de una investigación de estas características es hacer visible el problema y establecer su magnitud. Para intervenir sobre una problemática es necesario, primero, conocer cómo se presenta, cuáles son sus principales manifestaciones, en qué ámbitos ocurre y qué consecuencias genera”, afirmó Pérez Bruno.

Para concluir, la directora del CINEA destacó que esta primera medición puede funcionar como una línea de base para observar cómo evoluciona el fenómeno y evaluar en el futuro los resultados de las distintas intervenciones institucionales.

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