Del alta neonatal al seguimiento a lo largo de la vida
Una diplomatura impulsada por la UNTREF y el Instituto Médico de Buenos Aires (IMEDBA) acompaña ese cambio de paradigma y ya favoreció la conformación de diez equipos interdisciplinarios en distintas provincias del país.
15-07-2026
El seguimiento de los niños nacidos prematuros ya no termina cuando reciben el alta médica. Ese cambio de paradigma comienza a reflejarse en hospitales y centros de salud de diferentes provincias donde equipos interdisciplinarios buscan acompañar el crecimiento y el desarrollo de estos pacientes a lo largo de toda la vida. En ese contexto, la Diplomatura Universitaria Nuevos Paradigmas en el Seguimiento y Cuidados del Niño Nacido Prematuro, organizada por el Departamento de Salud y Seguridad Social de la UNTREF junto al Instituto Médico de Buenos Aires (IMEDBA), ya impulsó la conformación de diez equipos especializados en distintos puntos del país.
El dato fue uno de los principales ejes del encuentro presencial que marcó el cierre de dos comisiones de la Diplomatura. Aunque la propuesta académica se desarrolla de manera virtual, la jornada permitió reunir en la Universidad a profesionales de diferentes provincias y especialidades que compartieron experiencias sobre cómo comenzaron a trasladar a sus ámbitos de trabajo una nueva forma de pensar el cuidado de los niños nacidos prematuros.
"Uno de los criterios que evaluó la Universidad fue el impacto social de la Diplomatura. Hoy ya hay diez equipos conformados por diplomados para hacer el seguimiento de niños prematuros en distintos lugares del país", destacó la coordinadora de la carrera Jaqueline Cataldi. La especialista explicó que esas experiencias reúnen a neonatólogos, pediatras, kinesiólogos, fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales y otros profesionales que trabajan de manera articulada para ofrecer una atención integral. "Se están conformando espacios al lado de la Neo de distintas instituciones médicas para que cuatro profesionales miren a un único paciente. Esto es algo nunca visto y tiene un enorme impacto social", afirmó
El intercambio entre los participantes dejó en evidencia una preocupación compartida: ¿qué sucede con los niños prematuros una vez que dejan la terapia intensiva neonatal? Varios de los profesionales coincidieron en que el desafío ya no consiste únicamente en garantizar la supervivencia durante la internación, sino también en acompañar su desarrollo, detectar de manera temprana posibles dificultades y brindar herramientas para mejorar su calidad de vida.
Una pediatra y neonatóloga de Corrientes contó que la Diplomatura le permitió fortalecer el consultorio de seguimiento en el que trabaja e incorporar nuevas perspectivas para abordar cada caso junto con otros profesionales. Desde Mendoza, una terapista ocupacional señaló que recibe con frecuencia niños prematuros que nunca tuvieron un seguimiento después del alta hospitalaria y que muchas dificultades recién aparecen cuando llegan a la edad escolar. En tanto, una Licenciada en Enfermería de Neuquén explicó que siempre le generó inquietud no saber qué ocurría con los bebés luego de que dejaban la neonatología y destacó que la formación le permitió comprender la importancia de acompañarlos en las etapas posteriores.
Durante la jornada también hubo espacio para historias personales que reflejaron el impacto de estos abordajes. Una de las participantes recordó el caso de un sobrino que nació con menos de un kilo de peso y que, gracias al seguimiento recibido desde sus primeros años de vida, hoy estudia ingeniería en la universidad. Esa experiencia despertó su interés por especializarse en el neurodesarrollo y el acompañamiento de niños nacidos prematuros.
El docente Alejandro Dinerstein sostuvo que los avances de la neonatología permitieron mejorar significativamente la supervivencia de estos pacientes, pero planteó la necesidad de ampliar la mirada sobre su atención. "Aprendimos que el seguimiento no termina a los dos años, ni a los seis, ni a los once. El prematuro también necesita un seguimiento especial cuando llega a la edad adulta", señaló. Dinerstein agregó que comprender el impacto que la prematurez puede tener a lo largo de toda la vida permite prevenir enfermedades, favorecer el desarrollo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Para Cataldi, el encuentro presencial representa, además, una oportunidad para fortalecer los vínculos entre profesionales que trabajan en distintos contextos del sistema de salud. "A partir de estos encuentros se conformaron redes de seguimiento que permitieron rearmar programas en diferentes provincias. Esa es una de las fortalezas de la Diplomatura", concluyó.

