A 50 años del Golpe, la UNTREF abrió un debate sobre el presente de la democracia
A medio siglo del Golpe de Estado de 1976, investigadores y especialistas reflexionaron sobre las formas en las que la dictadura sigue atravesando la vida política, social y cultural argentina.
13-05-2026
A 50 años del Golpe de Estado de 1976, la UNTREF realizó una jornada de debate y reflexión sobre los efectos que la última dictadura continúa teniendo en la sociedad argentina. Durante el encuentro, especialistas analizaron las disputas actuales en torno a la memoria, la democracia y los discursos negacionistas y coincidieron en que discutir ese pasado también implica pensar el presente.
La actividad, organizada por el Instituto de Estudios Históricos y realizada en la Sede Caseros II, contó con las exposiciones de Guillermo Mira, historiador e investigador de la Universidad de Salamanca; Marina Franco, especialista en historia reciente y estudios de memoria; y Daniel Feierstein, investigador independiente del CONICET y director del Centro de Estudios sobre Genocidio de la UNTREF. La actividad fue moderada por el coordinador de la Licenciatura y el Profesorado en Historia, Patricio Geli.
En ese marco, Marina Franco afirmó que “pensar la dictadura sigue siendo crucial porque es uno de los hechos que cambió la historia del siglo XX y cambió la sociedad”. Para la historiadora, problematizar ese período implica debatir sobre las formas actuales de convivencia social: “Discutir la dictadura, por más lejos que parezca en el tiempo, es discutir el presente”. Además, Franco se refirió al vínculo de las nuevas generaciones con este pasado reciente y señaló que el desafío actual no pasa únicamente por recordar, sino por explicar por qué estos debates siguen siendo relevantes: “Lo que todavía sigue pendiente como tarea es mostrar por qué sigue siendo importante discutir esto y por qué es importante en el mundo en el que viven”.
En este sentido y teniendo en cuenta que uno de los ejes centrales de la jornada fue la necesidad de pensar la dictadura como un acontecimiento histórico que sigue interpelando el presente, Daniel Feierstein sostuvo: “El sentido de pensar algo a 50 años del Golpe tiene que ver con que sus efectos se prolongan en el presente”. Y agregó: “Se trata de articular ese pasado con el presente”. El investigador de la UNTREF, además, remarcó el rol de las universidades frente a estos debates: “La tarea principal de una universidad es dar herramientas críticas para pensar. No es dar una visión determinada, sino plantear el debate sobre distintas miradas y las herramientas con las cuales poder analizarlas”.
Por su parte y desde una perspectiva latinoamericana, Guillermo Mira analizó los procesos de transición democrática posteriores a las dictaduras de la región y destacó el carácter singular del caso argentino en materia de memoria y justicia. Según explicó, mientras en otros países predominaron “pactos de impunidad por gobernabilidad”, en la Argentina se abrió “una etapa novedosa” basada en el esclarecimiento de la verdad y en la rendición de cuentas. “La Argentina fue el caso pionero”, sostuvo.
Cabe destacar que durante la actividad también se reflexionó sobre las disputas contemporáneas sobre la memoria, los consensos democráticos y los discursos negacionistas. En su conclusión final, Patricio Geli señaló que “la historia sirve para problematizar el presente” y destacó la importancia de generar espacios que permitan pensar las complejidades del pasado desde preguntas actuales. “Este tipo de actividades nos recuerda que, en un momento donde hay dudas y la democracia está puesta en cuestión, sirve para pensar a su vez qué sucede cuando la democracia no está”, finalizó.

