Graduado de la UNTREF ganó el Premio Arte y Tecnología del Fondo Nacional de las Artes

La instalación sonora interactiva Simbiosis – voces de lo profundo, desarrollada por un alumno de la Maestría en Arte y Estudios Sonoros, fue distinguida a nivel nacional y se exhibirá en el Palacio Libertad entre abril y junio de 2026.

06-03-2026

La instalación sonora interactiva Simbiosis – voces de lo profundo del graduado Luis Sticco obtuvo el Premio Arte y Tecnología del Fondo Nacional de las Artes (FNA), uno de los reconocimientos más relevantes en el cruce entre prácticas artísticas contemporáneas e innovación tecnológica. La obra, realizada como trabajo de tesis en la Maestría en Arte y Estudios Sonoros, podrá visitarse de manera gratuita en el Palacio Libertad (ex CCK) desde el jueves 9 de abril hasta el domingo 28 de junio de 2026, de miércoles a domingos y feriados, de 15:00 a 20:00 horas.

“El premio representa el reconocimiento a un proceso de investigación y creación realizado con profunda dedicación y afecto, donde el aprendizaje y la superación de las adversidades creativas lo han hecho más gratificante”, dijo Sticco. Asimismo, manifestó que este logro es un reconocimiento, también, al cuerpo docente de la Maestría. “Considero que toda investigación-creación es una construcción comunitaria y un ensamblaje de saberes compartidos y aplicados”, agregó.

En relación con el campo del arte sonoro en la Argentina, este premio dialoga con un escenario en expansión. Desde una perspectiva situada y decolonial, Simbiosis se inscribe en una línea de producción que articula bioarte, filosofía, ciencia ficción y estudios sonoros, proponiendo nuevas preguntas sobre la escucha y sus límites. “La obra explora narrativas con voz propia dentro de una historicidad artística contemporánea que construye identidades locales y regionales”, sostuvo.

Según explicó el artista, el proyecto tuvo su origen en una práctica personal de compostaje iniciada durante el confinamiento por COVID-19. Lo que comenzó como un espacio de introspección y conexión con la naturaleza se transformó, luego, en una investigación académica formal. Sticco detalló que la pregunta que orientó el desarrollo de la tesis y la instalación fue: ¿qué tipo de vínculos y afectaciones son posibles entre humanos y entidades no humanas en un devenir interespecie a través de lenguajes como lo orgánico, lo táctil, la temperatura, la tecnología y lo sonoro? Desde su concepción, la tesis escrita y la instalación se pensaron como partes de una misma materia en diálogo constante. Ambas dimensiones –teórica y experiencial- funcionan como vasos comunicantes que invitan a reflexionar críticamente sobre los agenciamientos interespecie en un devenir cambiante y fluctuante.

Simbiosis fue constituida como un instrumento para el pensamiento y como una materialidad afectante en diversas dimensiones, llámese sonoras, visuales, táctiles, reflexivas, comunitarias e interespecies. En el dispositivo dialogan el bioma biológico con la ciencia ficción, la temperatura corporal de los espectadores con la vibración de la tierra y los sonidos mutantes y la percepción humana con las agencias inauditas de lo profundo, conformándose como un ‘objeto frontera’ que intenta acercar posiciones hacia una escucha relacional expandida”, dijo Sticco.

La obra fue realizada junto con Juan Martín van Keulen que participó en la ingeniería de sonido y con Pablo Bacchetta en programación. “Formar equipo junto con ellos fue una de las decisiones más acertadas del recorrido. Su intervención garantizó acelerar los procesos y permitió experimentar juntos con mayor profundidad en una sinergia de ideas, conceptos, programación y experimentación sonora”, precisó el ganador del Premio Arte y Tecnología del FNA.

“Juan Martín, Ingeniero de Sonido y amigo de muchos años, aportó toda su sabiduría al proyecto construyendo paso a paso, ayudándome a pensarlo, a concretarlo y con su paciencia logró poner orden en el caos. Gracias a él pude entender y aprender qué era lo que necesitaba la obra, qué era lo real y lo posible y –por qué no- cómo realizar lo imposible”, reconoció Sticco.

El artista resaltó, por otro lado, que los aportes en programación y codeo de Bachetta permitieron diseñar un sistema que él hubiera demorado años en concebir individualmente.

“No sólo aceleró los procesos sino que juntos entendimos la arquitectura virtual que necesitaba la obra y pensamos, establecimos y rompimos la barrera de lo generativo para hacerlo factible”, destacó.

Con esta distinción, la UNTREF reafirma la potencia de la investigación-creación como espacio de producción de conocimiento, sensibilidad y pensamiento crítico.