“La Universidad tiene que adecuarse a una realidad diferente”

El rector Martín Kaufmann analizó los cambios que atraviesa la educación superior y los desafíos de la institución que dirige de cara a sus 30 años de funcionamiento.

06-11-2026

Más de un siglo después de la Reforma Universitaria de 1918, las universidades enfrentan un nuevo momento de transformación. Si entonces debieron responder a los cambios sociales, económicos y políticos que acompañaron a la Revolución Industrial, hoy el desafío está marcado por una revolución tecnológica que modifica las formas de producir, trabajar y relacionarse. Esta comparación histórica fue uno de los puntos de partida de Martín Kaufmann para reflexionar sobre el presente y el futuro del sistema universitario argentino. 

“Cambió el país, cambió el sistema universitario, cambió la UNTREF”, afirmó quien dirige a la institución al describir un escenario que exige revisar las formas de organización, las propuestas académicas y la relación de las universidades con la sociedad. En ese sentido, destacó la importancia de impulsar transformaciones que permitan responder a las nuevas necesidades de formación y producción de conocimiento.

Nuevas formas de enseñar y aprender

Uno de los aspectos que abordó el rector fue la necesidad de revisar la formación universitaria para responder a las demandas de una sociedad en transformación. En ese sentido, recordó que la UNTREF incorporó materias comunes a sus distintas carreras con el propósito de ampliar los conocimientos de los estudiantes y brindar una formación que vaya más allá de los contenidos específicos de cada disciplina.

“La universidad tiene que formar ciudadanos, no solo conocimientos técnicos o de licenciados”, sostuvo Kaufmann, quien explicó que esta decisión también buscó atender algunas de las dificultades con las que los jóvenes llegan desde la escuela secundaria. 

Otro de los cambios que mencionó fue la incorporación del Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), una iniciativa que apunta a flexibilizar las trayectorias educativas y facilitar la circulación de los estudiantes entre distintas carreras. Según explicó, este modelo representa una modificación respecto de las estructuras académicas tradicionales y se acerca a experiencias desarrolladas en las universidades europeas.

Sostener la universidad en un contexto de restricciones

Las transformaciones que necesita la educación superior se producen, sin embargo, en un escenario de dificultades económicas. Kaufmann señaló que las universidades cuentan actualmente con un presupuesto un 40% inferior al que tenían hace tres o cuatro años y explicó que la UNTREF debió reorganizar sus recursos para garantizar su funcionamiento.

“Lo que pudimos hacer fue equilibrar y adecuar a la universidad a esta nueva realidad. Hemos logrado que pueda funcionar normalmente”, sostuvo. Sin embargo, reconoció que este objetivo se alcanzó con dificultades, entre ellas los bajos salarios de docentes y nodocentes y la suspensión de actividades que la institución hubiera querido mantener.

En este escenario, la Universidad priorizó sus actividades académicas y busca prepararse para 2027, cuando cumplirá 30 años de funcionamiento. Actualmente cuenta con 22 mil estudiantes, 1500 docentes, cuatro sedes académicas y cuatro museos, además de una importante actividad vinculada con la investigación y la extensión. Kaufmann destacó el crecimiento de la institución y el sentido de pertenencia de quienes la integran. “Toda esta comunidad a la que denominamos comunidad UNTREF nos hace sentir muy orgullosos”, expresó.

La Universidad como herramienta de movilidad social

Más allá de los cambios académicos y las dificultades presupuestarias, el rector destacó la importancia de preservar una de las principales funciones de la universidad pública argentina: ofrecer oportunidades de formación y ascenso social.

Actualmente, más del 70% de los estudiantes de la UNTREF pertenece a la primera generación de universitarios de sus familias, una característica que, según él, adquiere especial significado durante las ceremonias de graduación. Estos eventos, dijo, permiten dimensionar lo que representa obtener un título universitario, algo que está considerado más un logro colectivo y familiar que un triunfo individual.

Investigar para construir futuro   

La investigación también ocupó un lugar central sus reflexiones al destacar el acompañamiento que la UNTREF brindó a sus investigadores, docentes e institutos de investigación. En ese aspecto, sostuvo que la producción de conocimiento resulta fundamental para comprender las transformaciones actuales. “Si hay algo que hacer es investigar. De ahí va a salir hacia dónde vamos a ir”, afirmó.

Finalmente, cuestionó que el desfinanciamiento sea una respuesta adecuada a los desafíos que enfrenta el sistema universitario. Por el contrario, planteó la necesidad de generar espacios de discusión entre especialistas para elaborar políticas de Estado que permitan adaptar las instituciones a las transformaciones tecnológicas y a los nuevos modos de producción. “La desfinanciación y el ataque a la universidad no es la forma para impulsar las transformaciones que necesitamos”, advirtió.

De cara a sus 30 años, la institución enfrenta así un doble desafío: sostener sus actividades en un contexto de restricciones presupuestarias, y avanzar en las transformaciones necesarias para responder a una sociedad en permanente cambio.