Crecer entre ambulancias y aulas

La estudiante de Protección Civil y Emergencias Belén Jerez construye una trayectoria marcada por el esfuerzo, el acompañamiento familiar y una convicción que atraviesa su historia: seguir formándose para ampliar sus horizontes profesionales.

10-09-2026

Guardias, emergencias, maternidad y horas de estudio constituyen su contexto. “Soy feliz siendo madre, soy feliz siendo estudiante y soy feliz trabajando de lo que me gusta”. Con esa contundencia se presenta Belén Jerez. Tiene 38 años, vive en Florencio Varela y trabaja en el ámbito de las emergencias sanitarias. Su recorrido reúne vocación, perseverancia, respaldo familiar y la firme decisión de continuar incorporando conocimientos que potencien sus posibilidades laborales.

Su camino universitario comenzó en la Tecnicatura en Emergencias Sanitarias y Desastres, una carrera que le permitió adquirir herramientas para desenvolverse en escenarios en los que cada segundo cuenta. Actualmente continúa sus estudios en la UNTREF y se encuentra a tres materias de completar la tecnicatura, que ofrece un título intermedio, mientras avanza hacia la licenciatura.

La experiencia profesional de Belén transcurre entre ambulancias, hospitales y situaciones que exigen capacidad de respuesta. En una de las escenas del video que acompaña esta historia explica cómo funciona el equipo de comunicación de la unidad: “Acá tenemos el Handy, la radio, en donde se reciben las comunicaciones desde la base central. Se reciben los auxilios y, sino, por ejemplo, en caso de necesitar apoyo o que se necesite otra ambulancia, nosotros lo solicitamos por ahí”.

En otro momento, ya en la guardia de un hospital, muestra parte de la rutina que desarrolla al arribar con la ambulancia. La precisión es indispensable. “Lo primero que hacemos es el control para ver que estén todas las medicaciones, que no haya ampollas rotas. Hay que fijarse exactamente en todo”, cuenta.

Detrás de la profesional que hoy se desenvuelve con naturalidad frente a las urgencias existe también una historia construida colectivamente. Para Belén, llegar hasta aquí nunca fue una experiencia solitaria. “Recibí un gran apoyo de mi familia”, destaca. En ese sostén reconoce a quienes resultaron fundamentales para que pudiera mantener su formación: su madre, que cuidaba a su hijo; su hijo, que tuvo que pasar tiempo sin ella; y su padre, que la ayudaba a pagar los boletos y las fotocopias. “Si bien uno cursa sola, hay un montón de gente que está atrás de uno ayudando y apoyando para lograr el objetivo”, afirma.

 

Una formación superior abre nuevos caminos

Cuando estaba cerca de concluir sus estudios como técnica, Belén comenzó a preguntarse cuál sería el próximo paso. Buscó información por su cuenta y descubrió una nueva alternativa para profundizar su recorrido académico.

La licenciatura surgió entonces como la posibilidad de prolongar un trayecto ya iniciado y, al mismo tiempo, enriquecer sus conocimientos y ampliar sus perspectivas profesionales.

En ese proceso, la UNTREF ocupa un lugar central: la Universidad le brinda la oportunidad de proyectar su experiencia hacia una formación superior y de continuar construyendo un futuro profesional estrechamente vinculado con aquello que eligió hacer.

Pero su paso por la universidad también adquiere una dimensión que trasciende lo individual. Belén piensa en su hijo y en aquello que desea transmitirle a partir de su propia experiencia: “Espero que mi hijo entienda la importancia, no solo de estudiar, sino de la universidad pública”. Para ella, estudiar en una esta institución pública representa una oportunidad que supo reconocer y que continúa convirtiendo en crecimiento. “Esto fue una gran posibilidad que yo aproveché”, concluyó.

Porque cuando la universidad pública abre sus puertas y encuentra del otro lado vocación, esfuerzo y perseverancia, una carrera deja de ser solamente un recorrido académico: se transforma en la posibilidad concreta de ampliar horizontes. En la UNTREF, Belén Jerez sigue escribiendo el suyo.