• Células Madre. La prensa feminista en los primeros años de la democracia

    Karin Grammático

    En Células Madre. La prensa feminista en los primeros años de la democracia, la periodista y escritora María Moreno construye una genealogía gráfica y audiovisual del feminismo porteño de la década de 1980. Junto con un talentoso equipo de trabajo y el apoyo del CeDInCI, la Biblioteca Utopía del Centro Cultural de la Cooperación, el Departamento de Archivo de la Biblioteca Nacional y el Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Moreno seleccionó e hiló con destreza fragmentos del pasado reciente del movimiento feminista del que fue (y es) protagonista y cronista singular. Pero a no confundirse, Células Madre no es una inocua máquina del tiempo ni una sesión continuada y lineal entre el pasado, el presente y el futuro del feminismo local, es una posición personal y política que establece lazos posibles entre esas instancias. Su punto de partida es el activismo de un nutrido grupo de mujeres, de unas células madre –un “grupo insurgente, a menudo clandestino, siempre libertario […] capaz de acoger como espacio simbólico, que es siempre político”– que en los años ochenta se dieron a la lucha por el aborto, el divorcio y la patria potestad; denunciaron la violencia machista; buscaron articular su lucha con el Movimiento de Derechos Humanos; reivindicaron su derecho a una sexualidad gozosa y discutieron la normatividad heterosexual. Lo hicieron de muy diversas maneras y en distintos espacios. El periodismo y la prensa fueron de los más importantes: a ellos se consagra la muestra (aunque no solo).

    En el texto que escribió para presentar la exposición –reproducido en una de las paredes de la sala que la alberga– su hacedora señala que “volver a poner en circulación artículos y nombres propios es tanto `inventar nuestras precursoras´ como proponer legados a discutir, astillar, pervertir”. Células Madre lo hace al recolocar en la escena pionera del feminismo argentino contemporáneo, la controvertida figura de María Elena Oddone. María Moreno la elige para inaugurar su relato introductorio: “El 8 de marzo una morocha argentina subía con tacos altos, cartera bolsa y chemisier claro, a la Plaza de los dos Congresos. En su mano derecha llevaba una pancarta que decía `No a la maternidad, sí al placer´. Era la militante feminista María Elena Oddone, la foto, todo un emblema de la lucha actual por el aborto legal, libre y gratuito”. La fotografía descripta, se recordará, es la misma que se reproduce en la tapa del libro Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo de la investigadora y activista queer Mabel Bellucci, editado en 2014. Es la misma imagen que entre las feministas que participaron de ese 8 de marzo generó encono por considerarla expresión del vedetismo de Oddone y una acción innecesaria, vacía y políticamente fútil (Bellucci, 2014).

    Esta nueva luz sobre la figura de Oddone –fundadora del Movimiento de Liberación Femenina (MLF), en 1972, de la Organización Feminista Argentina (OFA), en 1980, y de la revista Persona cuyos primeros números salieron en 1974– interrumpe décadas de opacidad sobre su militancia feminista. Las tensiones y rispideces que caracterizaron las relaciones entre Oddone y sus compañeras de ruta se convirtieron en fractura profunda cuando la dirigente de la OFA, en tiempos democráticos incipientes, repudió el acercamiento del feminismo al Movimiento de Derechos Humanos (Oddone,2001). Un acercamiento que, por cierto, la muestra pone de relieve. La presencia de Oddone en la muestra es la manera en que la propia Moreno astilla los legados feministas, los discute y los vuelve a trazar.

    El arco temporal y los contenidos de Células Madre exceden los límites de la ya flexible fórmula “en los primeros años de democracia”. Como se advierte en la presentación: no se le puede exigir “la exactitud de un metro patrón”. Por ello, en el panel de publicaciones están consignadas las revistas Muchacha y Persona de la década del setenta o nos encontramos con la presencia luminosa de Lohana Berkins. Y así lo demuestra, sobre todo, la Cronología en fucsia, la serie realizada por Mayra Leciñana, investigadora del IIEGE y activista de Lugar de Mujer entre 1984 y 1986. La línea de tiempo comienza en 1979, cuando un grupo de feministas porteñas organizaron una solicitada en defensa de una empleada mendocina a la que se la pretendía despedir de su trabajo por ser madre soltera, y finaliza en 2012, año en que se sancionó la Ley 25.743 de Identidad de Género. Marcas temporales que grafican tres décadas de activismo feminista con sus altas y sus bajas, siempre persistente.

    La vitalidad de la prensa feminista se hace presente de manera lúdica en Revistas en movimiento, un conjunto de prendas de vestir hechas con hojas fotocopiadas de revistas y suplementos femeninos diseñadas por Marina De Caro y que son desfiladas por mujeres que según Moreno derrocaron “definitivamente al machirulo hombre sandwiche”. En movimiento, pero también en panales, paredes y mesitas para ser leídas están: Brujas, Alternativa feminista, La escoba, La chancleta, Travesías, Prensa Feminista, Unidas, Feminaria, Alfonsina, el suplemento “La Mujer” del diario Tiempo Argentino y la “Página de La Mujer” del periódico Nuevo Sur. Asimismo hay un reconocimiento al programa radial Ciudadanas que se emitió en el año 1988 por Radio Belgrano y que condujeron Marta Merkin y Ana María Muchnik. El audio disponible para escuchar, “extraído de un cassette que patina un poco”, está dedicado al Mayo Francés de 1968. Y también para La Cigarra, el programa de televisión de María Elena Walsh, Susana Rinaldi y María Herminia Avellaneda, del que se puede ver un breve fragmento.

    Uno de los espacios más conmovedores, coloridos y con gracia de Células Madre es Siempre vivas: una suerte de “altares laicos”, así los definió María Moreno, diseñados por la artista Mariela Scafati y consagrados a la memoria de Ana Amado, Laura Bonaparte, Dora Coledesky, Marta Merkin, María Elena Walsh, Elena Napolitano, Hilda Rais, Néstor Perlongher, Martha Isolina Ferro y Safina Newbery. Acompañadas con ramitos de “siemprevivas” –esas flores que resisten la adversidad conservando su lozanía– las pequeñas estructuras están construidas con objetos caros a las homenajeadas que dan testimonio de su vida íntima, pública, política. Allí están, por ejemplo, el carnet que identificaba, en 1972, a Ana Amado como reportera del noticiero Telenoche de Canal 13 y la virgen sin cabeza de La Rosa Perlongher; un mapa de París marcado por Sara Facio que indica los lugares donde vivió y actuó la “juglaresa feminista” María Elena Walsh cada vez que visitó la Ciudad Luz y la “Carta de persona a persona” que escribió Elena Napolitano, un texto en el que una mujer lesbiana le habla a otra mujer y que la propia Elena repartía en las calles de la ciudad; el libro de Tarot asiduamente consultado por Martha Ferro y una agenda de Marta Merkin; el echarpe en degradé de Hilda Rais y el poncho artesanal para rituales de Safina Newbery; una carta de Dora Coledesky a su esposo Ángel Fanjul y el Seminario 7 de Jaques Lacan de Laura Bonaparte.

    “Como no me gustaba escribir, guardé todo” le dijo Sara Torres a Catalina Trebisacce y María Luz Torelli en una entrevista que estas jóvenes investigadoras le realizaron en noviembre de 2008 (Trebisacce y Torelli,2011:7). Ya sea por ese u otro motivo, Sara Torres –feminista pionera, integrante de la Unión Feminista Argentina (UFA) y del Grupo Política Sexual en los tempranos setenta, y de ATEM y de Lugar de Mujer en la década del ochenta– realizó una enorme tarea por reunir y conservar documentos que testimonian más de dos décadas de militancia feminista en la Argentina. El ropero de Sarita es un reconocimiento a esa labor fundamental. Actualmente, ese archivo otrora resguardado en un ropero es uno de los fondos de Sexo y Revolución. Programa de Memorias feministas y sexogenéricas del CeDinCI, coordinado por Laura Fernández Codero.

    Lohana te adivina el porvenir es el espacio más juguetón de la muestra y en el cual se hace presente, de manera creativa y en las palabras de Lohana Berkins, los deseos del feminismo para nuestro futuro. Allí está ella, con sus manos en alto y atuendo de pitonisa, en una hermosa ilustración de Pablo Suárez y Juan Manuel del Mármol, invitándonos a girar la rueda de la fortuna de doce números y obtener la profecía correspondiente. Los augurios los elaboró la propia Moreno en base a reflexiones y frases de la Berkins. En cada uno de ellos se deja leer un mensaje que nos convoca a combatir, parafraseando a Lohana, este mundo de gusanos capitalistas con el vuelo elegante y valiente de las mariposas. Esta sección es un homenaje a su memoria e incansable lucha por los derechos de las personas transgénero y travesti. Pero también es una invitación a pensar en la construcción de un feminismo diverso, complejo, de múltiples texturas. En distintas entrevistas, la líder travesti expresó que el feminismo le había salvado la vida. Lo afirmaba aún cuando algunos sectores del movimiento rechazaron su presencia en él. Con su vida y su militancia practicó ese gesto que pretende María Moreno con su muestra: hizo suyo al feminismo, debatió sus ideas, las “pervirtió” y construyó un nuevo legado.

    Con una imagen de la marcha del 8 de marzo de 1984 de fondo y con pancartas que reproducen las consignas que llevaron las feministas a esa y otras movilizaciones, quienes gustan de los souvenirs pueden tomarse Una selfie con la historia. Pero no será un acto inocente. A un tiempo se inscribirán en la historia del feminismo contemporáneo y lo re-significarán con sus preguntas.

    Fotografías del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti y Paula Lobariñas para el Espacio Memoria y Derechos Humanos.

    Referencias bibliográficas

    • Bellucci, Mabel (2014). Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo. Buenos Aires: Capital intelectual.
    • Oddone, María Elena (2001). La pasión por la libertad. Memorias de una feminista. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
    • Trebisacce, Catalina y María Luz Torelli (2011). “Una aporte para la reconstrucción de las memorias feministas de la primera mitad de la década del setenta en Argentina. Apuntes para una escucha de las historias que cuenta el archivo personal de Sara Torres”. Aletheia, volumen 1, nº 2.
    • http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.4812/pr.4812.pdf

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