• Anarchivo sida en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona

    Juan Canela

    Esta mañana, mientras visitaba la exposición Anarchivo sida en el Espacio de Documentación del MACBA, recordé un post que escribía en Facebook hace algo más de un año el artista y coreógrafo Aimar Pérez Galí. Él relataba que en una visita con la curadora a una exposición de la colección del mismo museo, en la que se mostraban las obras Untitled (Last Night) de Félix González-Torres y Blue de Derek Jarman, no se hiciera mención en las cartelas informativas al vih/sida. Tampoco la curadora lo mencionó durante su explicación, e incluso negó la necesidad de hacerlo ante las preguntas de Aimar al respecto. El hecho de que su trabajo incida en el impacto que tuvo la crisis del sida en la comunidad de la danza, le hace ser muy consciente de la importancia que ésta tuvo en la creación de ambas obras, que difícilmente puedan entenderse en toda su amplitud y complejidad sin mencionar un elemento tan crucial. Ante el revuelo creado en la red social, la comisaria le escribió a Aimar para disculparse, el museo rectificó en el mismo post, afirmando que entendía la queja y que subsanaría las cartelas, compartiendo además un recorrido específico en la web del museo sobre exposiciones, actividades y publicaciones del MACBA que han abordado la cuestión. Siendo evidente y notorio que el museo ha tratado el tema desde distintas perspectivas críticas en los últimos años, es todavía más sorprendente cuánto cuesta que permeen los temas tratados a un nivel discursivo en la propia estructura de la institución (y esto no es algo particular, sino que podría trasladarse a distintos asuntos e instituciones). No deja de desconcertar cómo en un lugar como el MACBA puede mostrar, aunque fuera una exposición que no va sobre este tema en específico, dos piezas tan importantes en la historia del activismo artístico en torno al sida sin ni siquiera nombrarlo. Aún habiendo trabajado tantas cuestiones en torno al sida, y teniendo junto a su edificio el famoso mural que Keith Haring pintó en 1989 ‒en el que se lee Todos juntos podemos parar el sida‒ pareciera que el estigma sigue funcionando y que el lema de silencio = muerte continúa siendo necesario.

    El recuerdo en torno a la anécdota que Aimar relataba en su perfil simplemente me hizo corroborar la trascendencia que siguen teniendo proyectos como el Anarchivo sida en la actualidad. La que ahora se despliega en el Espacio de Documentación es la última presentación pública del proyecto que desde hace años viene desarrollando Equipo Re, un colectivo conformado por Nancy Garín, Linda Valdés y Aimar Arriola. Este archivo aborda un trabajo de investigación y producción sobre la dimensión cultural y social de la continuada crisis del vih/sida en el Estado español y en Chile, junto a casos de estudio de otros contextos de América Latina. Con una voluntad de elaborar el archivo para ser capaces de conformar un contra-relato que aborde las particularidades de la crisis desde los países del sur, que no encuentran su espacio en la historia hegemónica del virus contada desde el norte, el proyecto se ha presentado en diferentes espacios, adaptándose siempre al lugar que lo acoge. En el MACBA el dispositivo expositivo se adecúa a las características del espacio de trabajo del Centro de Documentación, atendiendo a nivel discursivo al contexto local ‒la ciudad de Barcelona‒ como eje espacial y a los años noventa como eje temporal.

    Habiendo crecido en los años ochenta y noventa en el Estado español la presencia del sida atraviesa mi recorrido vital inevitablemente, y al deambular entre los documentos y obras mostradas hace converger lo propio con la historia del virus y lo ideológico. La idea de poner el foco en los años noventa parece congruente, en concordancia con el convencimiento de que esa década nos ayuda a comprender tantas cosas del presente neoliberal que nos gobierna, así como del desarrollo urbanístico y social de la ciudad de Barcelona. A su vez, el año 1996 funciona como bisagra debido a la aparición de los retrovirales que hacen que el sida deje de ser cuestión de vida o muerte. Apoyada en el fantástico diseño de Roger Adam, la exposición se despliega en dos líneas argumentales claras que se enfrentan en el espacio: las formas de hacer en/lo público y la ineludible farmacologización de la vida. Entre las primeras encontramos obras y materiales diversos, como un registro de la acción que Act Up-Barcelona realizó durante la exposición Domini públic en el Centre d’Art Santa Mònica, donde se mostraban obras de artistas del contexto anglosajón, en la que proclamó que “el vih/sida es también dominio público español”; la acción/obra que Xoan Anleo proyectó en el marco del Pabellón de Galicia en la Exposición Universal de Sevilla de ese año, titulada Una forma pública de representar; la serie de Epigramas contra la guerra de Miguel Benlloch que dialogan con el libro del Primer Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); o la documentación fotográfica de la acción Positivo del artista guatemalteco José Osorio, en la que se extrae sangre de dos cuerpos: el del artista y el de un soldado –que había participado en el conflicto armado interno– quien se presta como voluntario seropositivo. Entre las segundas se destaca una postal que es el único resultado que aparece al buscar las palabras sida, VIH, AIDS, HIV y Hiesa en el Archivo del MACBA, y que anuncia la participación de Félix González-Torres en la segunda edición de la iniciativa Day Without Art, un evento anual donde los museos y centros de arte organizan programas para crear conciencia sobre el vih/sida; materiales relativos a las exposiciones AIDS (Espai 13, Fundación Joan Miró, 1991) y Pharma©opia de General Idea (Centre d’Art Santa Mònica, 1992); o documentación de las intervenciones de Pepe Miralles, como por ejemplo, Dinero = Poder = Muerte o las denuncias del Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS) en Chile bajo la consigna: ¡¡No al holocausto psicoterapéutico!!

    Del cruce de las dos líneas argumentales emergen los tres casos de estudio que se irán sucediendo en el centro del espacio: la acción del colectivo de activismo cultural Act Up-Barcelona, el mural de Keith Haring y el encuentro de la heroína con el sida. Además se ha organizado un grupo de estudio que está trabajando alrededor de las investigaciones propuestas por el proyecto, y se irán desarrollando activaciones paralelas en formatos diversos a partir de documentos, materiales bibliográficos y audiovisuales. Entre ellas, la proyección del documental 30 anys + que, siguiendo el rastro que dejó Haring en Barcelona, explica qué ha sucedido en los últimos treinta años de lucha contra el virus y la presentación del libro Lo tocante de Aimar Pérez Galí (sí, el mismo que escribió aquel post), que da cuenta de la investigación del autor sobre el impacto que tuvo la epidemia en el contexto de la danza, en la que estableció un diálogo con el miedo, la memoria, el silencio, los cuerpos perdidos, el baile, el olvido y el amor.

    A través de los diferentes proyectos críticos que emergen en aquellos años desde lo artístico o los activismos, y a partir de los grupos de estudio y actividades que se van sucediendo en el espacio, el relato del Anarchivo refleja cómo las dos primeras décadas del la crisis del vih/sida se centran inevitablemente en la prevención y la supervivencia, pero asumiendo también el momento y el contexto presente. Aunque en Barcelona en 2018 vivir con vih no necesariamente implica transmisión, tratamiento o muerte, vuelven a emerger distintos fenómenos que bien pueden afectar la ecuación, como el repunte del consumo de heroína ligado al empobrecimiento de algunos sectores sociales, extendido por las calles del mismo barrio del Raval en el que el MACBA se asienta. Y, por otro lado, no podemos olvidar tampoco que en otros territorios la realidad es otra. En 2018 Chile ha declarado el vih emergencia nacional, a causa del rebrote de transmisiones sumado a la falta de acceso a terapias actualizadas. Y en Argentina el gobierno del presidente Mauricio Macri aprobó el pasado septiembre un severo ajuste a la Dirección Nacional de Sida, haciendo que el 30% de las personas con vih (unos 15 mil pacientes) se quede sin acceso a medicamentos en 2019. Sin duda cuando las respuestas a las crisis siguen siendo urgentes y necesarias, proyectos como Anarchivo sida son fundamentales.

    ACT UP Barcelona, 9.000.000.000: en Catalunya, una butaca del Liceo vale lo mismo que 16 ciudadanos seropositivos (fullet), s.d.
    Pepe Miralles, Dinero = Poder = Muerte, 1993, detalle de instalación realizada con acrílico, fotografías y talla en metal.
    Campanyes prevenció de l’heroïna. Kits de xeringues de prevenció disponibles a Sida Studi. Cortesía Sida Studi.
    Félix González-Torres Visual, AIDS (Organització), entitat. Day Without Art 1990: Visual AIDS: billboards, 1990, postal, Colección MACBA. Centre d'Estudis i Documentació. Donació de Xoán Anleo.
    Holocausto Psicoterapéutico, Santiago de Chile, década del 90, Movimiento de Diversidad Sexual / MUMS, Chile.
    Keith Haring pintando el mural Todos juntos podemos parar el sida, 27 de febrero de 1989, Barcelona. Fotografía de Montse Guillén.

    La Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) ha realizado los mayores esfuerzos para localizar a los posibles titulares de derechos de las obras de terceros reproducidas en esta publicación. Por cualquier omisión que pudiera haberse dado por favor contactarse con revistadeestudioscuratoriales@untref.edu.ar.

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